Llega el verano y con él las diversas opciones para que los más pequeños aprovechen hasta el último segundo de sus merecidas vacaciones. Como cada año por los pueblos del Poniente se extienden diversos campamentos para los meses de julio y agosto. Hay también alguna iniciativa privada que ofrece campamentos, pero a continuación relatamos las ofertas que varios Ayuntamientos de la comarca han preparado para los niños y niñas durante este periodo estival.

Campamentos Centro Medioambiental parque Beylar en Húetor Tájar

Estos campamentos empezaron el pasado 4 julio y permanecerán hasta el último sábado de este mes. Como destaca Mayka Gómez, coordinadora de los campamentos hueteños, “por aquí han pasado niños de toda la comarca y cada vez aumenta la participación en las diversos turnos”. Mayka recuerda que cada semana cambia el grupo y en cada uno de ellos participan 60 niños con edades comprendidas entre los seis y los catorce años, lo que supone que durante las cuatro semanas de julio pasarán por el parque Beylar 240 niños de nuestra comarca y de ciudades tan lejanas como Marbella, el Puerto de Santa María y hasta de Nápoles, en Italia.

“La demanda ha sido tal que hasta hemos tenido que ampliar un nuevo turno este año y ya se trabaja en ampliar más días para el año que viene”, apunta Mayka. Precisamente esta ampliación de días se han permitido gracias a la ampliación de instalaciones con zonas deportivas nuevas, la granja y el huerto donde se realizan varias actividades, la construcción del umbráculo (zona de talleres y juegos) y el nuevo el “volaero” donde se hacen otras actividades de ecología. Juan Jesús Gómez, concejal de Medio Ambiente, coordina el centro y destaca que las obras han supuesto una gran inversión para ampliar las actividades. Se quiere que en un futuro vayan colegios durante todo el año y se use el centro como granja escuela.

Pero por supuesto hay tiempo para el baño. En el parque hay una piscina de chapoteo pero cada día los niños y niñas se van a la piscina municipal en el trenecito donde se hacen actividades acuáticas programadas. “No queremos que los niños simplemente se refresquen en la piscina, sino que hacemos actividades y práctica deportiva para que le saquen el máximo partido posible”.

Para que todo salga perfectamente, en esto campamentos hay doce monitores para el cuidado de los menores y la elaboración de las actividades, además de otros tres en cocina.

Según Mayka Gómez  “lo más positivo es que los niños repiten cada año e incluso atraen a otros amigos y familiares”. De hecho este año ni siquiera han anunciado los campamentos y a pesar de eso se han multiplicado las plazas debido a la satisfacción de años anteriores. “Se quiere ampliar también en el mes de agosto. Ha ido creciendo con los años, empezó con una semana solamente y ya mira por donde vamos”.

Sobre las actividades que cuentan con mayor aceptación, Mayka ve difícil quedarse con solamente una de ellas. “Creo que les gusta todo, porque se trabaja mucho la confección de las actividades y talleres, pero si es cierto que algunas son las estrellas de la semana”. Se refiere por ejemplo a los videos que graban los propios niños y posteriormente proyectan a sus familiares el último día. “Los trabajos en el huerto también les gusta mucho, el tiro con arco y el rocódromo y los grafitis con mensajes medioambientales que decoran el centro”. Pero si hay algo que llama la atención es la gymkana nocturna que se hace por el entorno. “Cogemos una linterna y los niños tienen que descifrar varias pistas mediante un mapa para conseguir el objetivo final”, eso sí, a lo largo del recorrido se encuentran “diversos seres” escondidos que dan algún sustillo al grupo.

El último día es el día donde los padres también participan muy activamente. “Para despedir elaboramos unos talleres de juegos antiguos donde padres e hijos juegan como antaño y además ofrecemos una degustación de canapés elaborados por los propios niños y se procede a la entrega de regalos para todos”. Los padres se muestran entusiasmados con las propuestas de toda la semana y “se sorprenden con las lentejas de la cocinera ya alguno no han comido nunca este plato y en los campamentos las devoran”, bromea Mayka.

Este es uno de los ejemplos de campamentos más participativos y un claro ejemplo de cómo con sencillez, imaginación y mucha creatividad se puede hacer pasar una semana inolvidable a los niños y niñas de la comarca.

Campamento Cortijo del Guarda de Villanueva

Los niños de Villanueva Mesía ya han disfrutado de su semana de campamentos. Como cada año el Ayuntamiento programa su semana de campamentos durante la Semana Cultural. El Cortijo del Guarda es otra de las referencias en esta época del año para niños con edades comprendidas entre los seis y los quince años.

Como destaca María Fuentes, encargada de la organización del campamento, “la participación es muy positiva, cada año vienen niños y niñas nuevos y otros repiten año tras año”, lo que da garantía de que el grado de satisfacción de niños y padres es muy alto.  “Este año hemos tenido 33 participantes, de los que prácticamente todos son del pueblo”, aunque siempre acude alguno de otros pueblos de la comarca. Los monitores y monitoras que llevan a cabo las actividades son jóvenes con experiencia en campamentos y también “contamos con colaboraciones de voluntarias, que se vienen a pasar estos días a aprender y a pasarlo bien con los niños”.

Las actividades van cambiando año tras año, y se aprovechan todos los recursos para hacer gymkanas, excursiones y juegos lo más atractivos posible. De hecho, como explica María, “este año se ha realizado gymkana de exploradores y gymkana acuática en la piscina del cortijo. También hacemos excursión a la piscina municipal, donde se pasa el día haciendo juegos y bailes.

Por supuesto no pueden faltar las actividades por la noche, donde los niños disfrutan de lo lindo con las actuaciones en directo. “Hemos tenido las animaciones de Raúl “Muévete” por las tardes y también en la fiesta ibicenca, en la que los niños y niñas (y también los monitores) bailamos hasta las tantas”.

Las tardes, horas de más calor, se pasan dentro de las instalaciones, lo más fresquito posible y haciendo manualidades, talleres de pulseras, dibujos con acuarelas y preparando el correo (cartas de amor/amistad, sugerencias, críticas….). Como señala, en esta hora también se dedica un grupo de reporteros para hacer entrevistas y revisar todo lo que pasa en el campamento para después, por la noche, ofrecer el telediario después de la cena. Durante el verano también hay que hacer deporte y por eso en el campamento se organiza un mundialito de futbol.

Las actividades son diversas también por las noches. Hubo velada india, velada de habilidad y fiesta ibicenca. “Había alguna más, pero no pudo realizarse ya que hicimos tanta actividad durante el día que los niños estaban muy cansados por la noche”, explica María.

En Montefrío aprenden flamenco e idiomas

Ayudar a los padres y madres montefrieños que tienen que trabajar durante este verano a conciliar su vida laboral y familiar. Con este objetivo, Montefrío ha puesto en marcha una Escuela de Verano denominada “Villa de Montefrío” y dirigida a niños y niñas de entre 3 y 12 años, con un completo programa de actividades lúdicas, deportivas y de ocio.

Se trata de una de las pocas Escuelas de Verano bilingües, en la que los niños reciben su formación en español y en inglés. Además, entre las materias que en ella se impartirán destacan algunos talleres muy originales, como flamenco, percusión, cocina o gymkhanas.

La concejala de Educación del Ayuntamiento de Montrefrío, Remedios Osuna, destaca que la Escuela de Verano “pretende hacer más llevaderos los meses estivales a aquellos niños que no se irán de vacaciones, y también a sus padres, muchos de los cuales trabajan durante todo el verano y no tienen con quién dejar a sus pequeños por las mañanas”.

Esta iniciativa va dirigida a los niños de entre 3 y 12 años. El horario de la Escuela de Verano será de lunes a viernes, de 9 a 14 horas, aunque el Ayuntamiento de Montefrío ha puesto al servicio de aquellos padres que lo necesiten un Aula Matinal que funcionará de 8 a 9 horas.

Talleres, juegos creativos y lúdicos, teatro, excursiones a la piscina o a Guadalinfo y deportes alternativos constituyen la base de esta programación, que tendrá un coste de 80 euros por mes durante julio y agosto, o bien 50 euros por quincena o 30 a la semana. Además, habrá descuentos del 20 por ciento para el segundo hermano, y del 25 por ciento para el tercero.

La concejala montefrieña señala que la Escuela de Verano “Villa de Montefrío” tiene “unos precios mucho más económicos que en otros municipios, y en ella trabajan monitores titulados y especialistas en las materias que imparten”.

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