• Manolo Martín
  • Opinión
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En Loja disfrutamos de algunas buenas costumbres que debemos hacer todo lo posible por conservarlas. Una de ellas es el servicio que nos presta el Ayuntamiento  cuando se produce un fallecimiento. En Loja este servicio es permanente. Durante los 365 días del año, están dispuestos los funcionarios que prestan este servicio, incluso en horas nocturnas cuando se producen accidentes con personal foráneo. No se interrumpa ni sábados, ni domingos, ni festivos. Los que hemos tenido familiares en otros lugares, sabemos valorar lo que esto representa, cuando en algunos lugares hay que esperar dos o tres días para poder recibir el servicio.

Por este motivo, me preocupa y lo comento, porque el gobierno municipal actual ha debilitado el servicio. Desde que tengo uso de razón y ya he cumplido 82 años siempre ha existido un  equipo para el servicio;  un administrador, dos sepultureros y un auxiliar para limpieza y cubrir las bajas de cualquiera de ellos.

Siento vergüenza ajena, cuando asisto a un entierro y observo como una sola persona debe ejecutar el trabajo, alguno de las faces como por ejemplo descender los ataúdes a las fosa tiene que ser ayudado por los asistentes, que ni tienen practica ni están cubiertos en caso de un posible accidente.

 

No entiendo esta reducción de personal en un servicio tan fundamental como el del Cementerio Municipal. ¿Es que el equipo de gobierno quiere hacer negocio con nuestros muertos?, ya que en Loja de acuerdo con su población deberán ser atendidos de 270 a 300 servicios anuales, contando fallecimientos, traslados, obras particulares, depósitos de cenizas etc-etc., lo que debe producir unos ingresos  muy superiores a los gastos de estos cuatro funcionarios que toda la vida han prestado el servicio.

Además el gobierno municipal sabe que los servicios se prestan mediante el cobro de una tasa, o sea que no es un impuesto, por lo que los ingresos deben ser lo más aproximado posible a los gastos y este equipo de gobierno no ha tenido que hacer ningún desembolso de compra de terrenos, ni cerramientos ni nada, solamente a parte del personal la inversión de construcción de nuevos nichos que  se paga con la venta de los mismos, y también se cobra el terreno que se ocupan.

 

Hoy un elevado porcentaje de los ingresos son abonados por las compañías de seguros, lo que implica que si en cualquier momento en las cuentas del cementerio ha existido déficit los beneficiados han sido estas compañías que tienen buenos beneficios, por lo que creo que no existe razón ninguna para reducir personal en un servicio tan necesario y del que tan orgullosos podemos sentirnos los lojeños.

Espero que en un futuro inmediato, volvamos a ver cubiertas las plazas necesarias para mantener la calidad del servicio y por mi parte debo de agradecer a los funcionarios que lo cubren por su paciencia y aguante, los funcionarios responsables de la gestión económica o sea el servicio de intervención deben cuidar que se presten con dignidad y eficacia, que no se utilicen las tasas como impuestos sino   que lo recaudado por el servicio cubra el coste del servicio prestado, pues las tasas tienen un uso finalista,

 

Sigo lamentando que nuestro Alcalde tenga prohibido la publicación de mis opiniones en el Corto de Loja, pero no importa seguiré luchando desde cualquier medio para que no se pierdan las buenas costumbres en nuestro pueblo.

Manolo Martín

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