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Hay sonidos que indudablemente nos evocan a navidad. De todos quizá el más reconocible es el ronco tronar de la zambomba. Un instrumento que a pesar de los años y de los cambios evidentes que ha ido añadiendo la celebración de la Navidad, siempre ha estado presente. Especialmente la zambomba ha tenido un protagonismo sin parangón en la casa de Ramón Romero Murillo, conocido en Loja como “Characha”. Ramón pertenece a una familia que durante tres generaciones ha ido perfeccionando el arte de la elaboración de la zambomba más artesanal. “Con el paso de los años se ha ido perdiendo la zambomba más clásica ya que cada vez somos menos los que las hacemos”, señala Ramón. Eso es cierto, en la comarca nadie dedica tanto tiempo como él a mantener viva esta tradición, entre otras cosas porque es algo muy laborioso. “Se puede decir que estoy pensando en la confección de las zambombas durante todo el año, ya que muchos meses antes de Navidad tengo que ir recopilando las pieles y las cañas, tratarlas y tenerlo todo listo para el mes de diciembre”. En la piel está la clave y en el tratamiento de la misma el secreto mejor guardado por Ramón. “Especialmente utilizo pieles de conejo que durante unas semanas se sumergen en un líquido especial para que se mantengan bien, luego se les quita el pelo del animal y una vez limpia se prepara para colocarla en la base de la zambomba”.

Una vez confeccionada la zambomba es el turno de la decoración. Esto también es algo peculiar, ya que la decoración que tiene es poco habitual en el resto de zambombas. A ello se dedica un amplio número de mujeres, capitaneadas por la propia esposa de Ramón, que en una mesa camilla recortan, moldean y pegan los papeles de colores que dan vistosidad a la zambomba. Todo muy artesanal.

Ya con el instrumento acabado es el turno de ponerlo a la venta. Precisamente ahí es cuando Ramón se acuerda de “los buenos momentos de venta hace más de cincuenta años en la plaza de Abastos”. Entonces aquello era un hervidero de gente, especialmente en Navidad. Ahora tiene que desplazarse a la zona donde más gente transita en Loja durante estos días, y durante la Navidad Ramón pondrá su puesto de zambombas en el Parque de los Ángeles. Este año no puede faltar este elemento tan tradicional de nuestras fiestas, ni su peculiar sonido en las celebraciones familiares.

 

Manolo Écija

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