Quien ha ido a un campamento de verano alguna vez, seguro que vivió experiencias inolvidables. Quizás éste sea el motivo por el que cada año sean más las familias que deciden llevar a sus hijos a un campamento. La oferta crece conforme exige la demanda y hoy en día existen variadas opciones en los distintos pueblos de la comarca para apuntar a los niños a distintos campamentos y campus deportivos.

Así, tenemos campamentos deportivos, de multi-aventuras, temáticos y con actividades veraniegas y talleres entre otros. Pero, lo que desean los padres es que su hijo se divierta, aprenda a relacionarse, comparta actividades, gane autonomía y, sobre todo, viva nuevas y enriquecedoras experiencias. Y esto precisamente se consigue en todas y cada uno de las propuestas del Poniente.

 

Campus Deportivo en Loja

 

La peculiaridad en Loja es que nos encontramos con un Campus Deportivo. Como su nombre indica el cien por cien de las actividades que organizan van dirigidas al deporte en sus distintas vertientes e intentan iniciar o potenciar la práctica del mismo. Los diferentes deportes que se realizan son aquavoley, baloncesto, tenis de mesa, bádminton, pruebas de atletismo y por supuesto, teniendo tan cerca el Medina Lauxa no puede faltar el fútbol. Es el deporte mayoritario en nuestra sociedad, pero en esta época del año la natación y las actividades de piscina cogen protagonismo entre el ocio de los jóvenes.

Mucho deporte, pero por supuesto no pueden faltar los bailes y animación entre otros divertidos talleres y juegos.

El horario del campus abarca toda la mañana hasta medio día y se divide en animación y deporte específico, antes del desayuno, y continúa con juegos populares y alternativos, para que los chavales también recuperen antiguas actividades de ocio. Ya con la adrenalina en el cuerpo de tanto juego, es el momento de relajarse en la piscina y comenzar con los juegos en el agua.

Como apunta la coordinadora del programa, Jessica Rodriguez, “también está teniendo mucha aceptación el aula matinal” que permite a los padres y madres que trabajan temprano a dejar a sus hijos perfectamente atendidos. En ese momento y mientras que comienza el campus, los pequeños puede hacer manualidades. Lo mismo sucede a la finalización del campus, ya que los padres que lo necesiten pueden dejar a sus hijos hasta las tres de la tarde. El concejal de Deportes, José Antonio Gallego, destaca la importancia de este tipo de actividades, que además “de divertir a los niños y niñas permite a las familias irse a trabajar estando sus hijos bien atendidos”. Recuerda Gallego que cada año el campus va mejorando hasta el punto que ya para este verano se han cubierto todas las plazas ofertadas. En total son 130 niños y niñas por semana y ya se estudian fórmulas para poder ampliar el número de participantes.

 

Cortijo del Guarda en Villanueva

 

Los niños y niñas de Villanueva se han divertido en el campamento de verano del Albergue Rural Cortijo del Guarda. Este año se han realizado dos turnos de campamentos dentro de la Semana Cultural. El primer turno para niños de 6 a 12 años y el segundo de 12 a 15 años. Como explica Maria Carmen Fuentes, concejala  del Ayuntamiento de Villanueva, “ha sido un éxito, pues han participado 26 niños y niñas en cada turno”. Los monitores son todos del municipio, cualificados y con experiencia, han preparado actividades varias para que la diversión estuviera asegurada en estos días.

Como apunta Fuentes, “además contamos con muchos voluntarios que están aprendiendo y ayudando en todas las actividades. Cada uno de ellos aporta cualidades diferentes, que hacen que estos días queden marcados en el recuerdo de los niños y niñas, pues se disfruta desde todos los aspectos”. Hay tiempo para la diversión, pero también se trabaja y se aprende mucho sobre emociones, expresividad corporal, habilidades sociales, trabajo en grupo, hábitos de alimentación saludables (con ayuda de las cocineras), se trabaja la motricidad (manualidades) y se practican diferentes deportes (natación, futbol, pin pon,…) y múltiples gymkanas.

En el primer turno se han realizado muchos juegos y actividades, desde la presentación de las normativas, gymkana de juegos populares (carreras de sacos, rayuela, comba, pañuelo, elástico, carreras con pelotas…), gymkana acuática en la piscina del albergue, fiesta pirata y búsqueda del tesoro, excursión a la piscina municipal, donde pasaron todo el día haciendo juegos, y después fiesta del pijama, con sesiones de yoga, relajación y cuentos para dormir. Para que no se les olvidara la experiencia se han llevado de recuerdo de campamento a Mr. Potato, y se han preparado sus meriendas de brochetas de fruta con chocolate.

El segundo turno, más mayores, han disfrutado también muchísimo de todas las actividades organizadas. Se ha realizado una ruta nocturna para conocer el pueblo, y en cada parque y plaza se han propuesto diferentes juegos; en éstos días tan intensos, se ha hecho taller de camisetas, gymkana sucia, taller de baile, deportes,  gymkana de agua, taller para la creación de adornos hawaianos que después lucirían en la fiesta de la noche ibicenca, excursión a la piscina municipal con triatlón y noche del terror, que les ha gustado mucho a todos los participantes.

 

Agricultura, radio o teatro en inglés en Montefrío

 

Ayudar a los padres y madres montefrieños que tienen que trabajar durante este verano a conciliar su vida laboral y familiar. Con este objetivo, Montefrío ha puesto en marcha una Escuela de Verano denominada “Villa de Montefrío” y dirigida a niños y niñas de entre 0 y 12 años, con un completo programa de actividades lúdicas, deportivas y de ocio.

Se trata de una de las pocas Escuelas de Verano bilingües, en la que los niños reciben su formación en español y en inglés. Además, entre las materias que en ella se impartirán destacan algunos talleres muy originales, como cultivo y cuidado de plantas, elaboración de títeres, elaboración de jabones, experimentos o gymkhanas.

La concejala de Educación del Ayuntamiento de Montrefrío, Remedios Osuna, destaca que la Escuela de Verano “pretende hacer más llevaderos los meses estivales a aquellos niños que no se irán de vacaciones, y también a sus padres, muchos de los cuales trabajan durante todo el verano y no tienen con quién dejar a sus pequeños por las mañanas”.

Esta iniciativa va dirigida a los niños de entre 3 y 12 años, aunque en el mes de agosto también podrán participar bebés de 0 a 3 años. El horario de la Escuela de Verano será de lunes a viernes, de 9 a 14 horas, aunque para aquellos padres que lo necesiten cuenta también con un Aula Matinal que funcionará de 8 a 9 horas.

Talleres, juegos creativos y lúdicos, teatro, excursiones a la piscina o a Guadalinfo y deportes alternativos constituyen la base de esta programación, que tendrá un coste de 80 euros por mes durante julio y agosto, o bien 50 euros por quincena o 30 a la semana. Además, habrá descuentos del 20 por ciento para el segundo hermano, y del 25 por ciento para el tercero.

La concejala montefrieña señala que la Escuela de Verano “Villa de Montefrío” tiene “unos precios mucho más económicos que en otros municipios, y en ella trabajan monitores titulados y especialistas en las materias que imparten”.

 

“Los Piratas” de Cerro Beylar

 

Una vez fueron chinos, otra indios, otro año fueron personajes de circo y este año son unos divertidos piratas. Esta es la temática elegida este año para los campamentos que se llevan a cabo en el Centro Medioambiental Parque Béilar. La actividad es frenética desde primera hora de la mañana. Tras el desayuno es el momento de participar en los talleres o gymkanas de multiaventura, donde los pequeños tienen oportunidad de desarrollar su imaginación a la vez que practican deporte.

No hay que olvidar que este cetro es un entorno medioambiental, y por tal motivo el cuidado del medio ambiente y el reciclaje son actividades muy recurrentes. Como explica Mayka Gómez, una de las responsables de los campamentos, “desde que llegan los niños les inculcamos que estamos en plena naturaleza y que tienen que aprender a disfrutar de ella pero con respeto”. La idea es que todos estos conocimientos no se queden en la semana que dura el campamento “sino que los niños y niñas van a sus casas con una intención clara de reciclar”. En este sentido, este año como recuerdo cada uno se está llevando un cactus que previamente ha sembrado y cuidado durante toda la semana.

De lo que más llama la atención, un año más, es la feria antigua que celebran cada miércoles. En ella se dispone de una moneda propia para que puedan participar en la tómbola, donde siempre toca, y “comprar” en los puestos y participar en las actividades. Hay juegos de puntería y hasta el tradicional puesto de turrón. Esta actividad se vuelve a celebrar los viernes cuando los padres vienen a recoger a los niños y así poder ellos también disfrutar de la misma.

Sobre la procedencia de los participantes a los campamentos es muy variada. Por supuesto niños y niñas de Huétor Tájar y Loja donde son mayoritarios pero también del resto de la comarca. Sobre las procedencias más lejanas, durante este verano se cuenta con inscripciones de Marbella, Almería, Alicante, Mérida y hasta Madrid. Muchos de estos niños repiten de un año para otro.

 

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