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Con el cambio de estación y la llegada del buen tiempo comienza una de las temporadas más fructíferas en nuestra comarca. La campaña del espárrago se ha convertido en una importante tabla de salvación para una gran cantidad de familias del Poniente y también por supuesto para pequeños agricultores y cooperativas del sector. El delegado territorial de agricultura Manuel García Cerezo, ha ofrecido datos de como se presenta la campaña de recolección del espárrago que empezaba el pasado mes de marzo, las expectativas es que la producción sea mayor este año, debido a  la climatología y al aumento de hectáreas en la provincia.

Es un cultivo en expansión, ya que se estima un crecimiento anual en los últimos años del 10% de la superficie a nivel provincial.

 

El cultivo del espárrago en nuestra provincia se extiende a lo largo de 6.446 hectáreas, lo que supone un incremento de 301 hectáreas con respecto a la campaña del 2015, de las cuales 2.342 corresponden a secano y 4.204 a regadío. Esta superficie produjo 33 millones de kg de espárragos, con un valor para el agricultor cercano a los 69 millones de euros, ello supone el 5,5% del valor de las producciones agrícolas de Granada en el 2016.

 

Hay que destacar que la comarcas de la vega y del Poniente granadino son donde el espárrago se extiende mayoritariamente con 4.980 ha, siendo el 77,21% del total provincial, destacando como principales municipios productores Loja, Huetor Tajar, Montefrío, Fuente Vaqueros, Villanueva Mesia, Moclin que representan cerca del 45% de la superficie provincial.

Otro dato a tener en cuenta es que somos líderes nacionales/europeos en exportación de esta hortaliza, alcanzando los 30 millones de euros.

 

Respecto al empleo, se prevé que en esta campaña se acerque a las 420.000 jornales, la mayoría concentrados en la recogida.

Es un cultivo muy demandante de mano de obra, concentrada en los meses de marzo a junio, de hay que su máxima demanda se produce inmediatamente después de concluir la campaña de la recogida de aceituna, convirtiéndose en un cultivo sumidero de muchos empleos y garantía de trabajo e ingresos para muchas familias.

 

El delegado territorial ha valorado que si bien en estos últimos años se está incrementado la superficie total de cultivo, los rendimientos han sido un poco más bajos, debiéndose fundamentalmente a varios factores: las nuevas plantaciones necesitan unos años para entrar en plena producción, los rendimientos en secano son más bajos que en regadío (muchas de las plantaciones nuevas son en secano), en años anteriores las cosechas han sido bastante buenas y tanto la planta como el suelo necesitan un descanso y también han sido muy comunes los problemas con determinadas enfermedades en las esparragueras que no han permitido que la planta se desarrolle convenientemente.

 

Desde el punto de vista social, indicar que es un cultivo minifundista, lo que incide directamente en un gran número de familias, convirtiéndose en un importante sustento económico.

Por lo que esperamos que sea una campaña aceptable, con buenos precios, producto de calidad, generadora de empleo y que todo esto repercuta en la económica de nuestros agricultores.

 

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